Verano en los dominios de Ícaro

(1º premio del Meteoreportaje'06)

Por Jordi Martín

Desde la cabina de un avión se puede disfrutar de el espectáculo de la vida de una tormenta, ver como a primera hora de la mañana esos pequeños y graciosos cúmulos nos dicen buenos días y que varias horas más tarde nos reciben con fuertes descendencias y precipitaciones no deja de asombrarme día tras día, llevo volando 17 años y no hay día que vea dos nubes iguales que aunque graciosas me imponen un fuerte respeto.

Estas fotografías intentas reflejar diversas formas así como periodos en la vida de una tormenta, el punto de observación no deja de ser un atractivo más, espero disfruten de las vistas.

Foto 1. Fecha 17-6-06

Despegando de Barcelona en Rumbo a Francia
Potente Tormenta en las proximidades de los Pirineos
Alguna cédulas ya se han desecho otras empiezan a tirar fuerte.



Foto 2. Fecha 6-6-06

Alcanzando altitud de crucero sobre Florencia
El viento peinaba los topes de los cumulonimbos que ya decaían al atardecer.



Foto 3. Fecha 15-7-06

Sobrevolando la zona de Guadalajara un cúmulo se ha desarrollado lo suficiente para crear un buen chubasco, ¿Precioso verdad?



Foto 4. Fecha 18-7-06

Despegando de Santiago, la ruta nos lleva cerca de los Picos de Europa, un majestuoso frente de Tormentas nos obliga a desviar hacia el Sur



Foto 5. Fecha 29-6-06

Entre Maella y Calamocha especialmente en verano la sequedad de la zona crea fuertes térmicas que con un poco de humedad desarrollan potentes cúmulos como el de la fotografía.



Foto 6. Fecha 12-8-06

Extremadura, al atardecer las tormentas se disipan y los cúmulos carecen de energía para subir.