El tiempo pasa, a ritmo de segundo tras segundo, viendo como las condiciones atmosféricas son cambiantes, a veces con lentitud y otras con mucha brevedad. A veces deseas que suceda algo y otras que no termine nunca.
Así me pasó el 23 de Septiembre en una tarde-noche inolvidable, una línea de turbonada cogió forma en Álava y arrasó por la zona media de Navarra, quedándose estática sin llegar a Aragón. Volvía de viaje a Andosilla y durante el viaje pude observar que un rodillo muy deshilachado se desplazaba sigilosamente, los primeros embolsamientos de aire frío del otoño se presentaban para anunciar el cambio de estación. No tardé en coger el quipo y salir por curiosidad. Desde la cumbre en la ribera me quede gratamente sorprendido con el desarrollo de semejante espectáculo. Mis intentos por cazar algún rayo han sido siempre constantes y con frustrados resultados, pero este día fue una realidad. Horas de adrenalina recorriendo todo mi cuerpo con sensaciones que no se pueden explicar con palabras. Algunos datos: 170 rayos a tierra y 30 l/m2. Os muestro en fotos el episodio del aquél día tal como lo capté.
Fecha: 23-Septiembre 2006
Hora: A partir de las 19:00h hasta 22:00
Lugar: Fotos desde Andosilla a la línea de turbonada sobre la zona media de Navarra a unos 70km.
Foto 1
Detalle superior de los desarrollos que se formaban por la fuerte cizalladura de aquél momento, alcanzando las capas mas altas desplazando los cristalitos de hielo.

Foto 2
La cola de la masa nubosa da la sensación de que se para y pierde la forma convirtiéndose en imponentes torreones, con un deshilachamiento muy acusado en su base, y además muy cerca del suelo. Sin duda se cocía algo.

Foto 3
Cuando el sol quiere despedirse del día, se oscureció todo y se iluminó la estructura por su parte superior. Una verticalidad espectacular rebasando las capas de nubes medias y altas.

Foto 4
Según pasaba el tiempo y se alejaba lentamente y se abrieron algunos claros, y la luz solar apareció nuevamente dando color al espectáculo. Nótese la baja altura de la base, a unos 100 m del suelo.

Foto 5
Y cara al sol, llegaba la nubosidad de arrastre que dejaba este atardecer. Tenía espectáculo al este y oeste.

Foto 6
Se hizo de noche y aún permanecía en el sitio, comenzó la fiesta visual y sonora, constantes rayos NN y la línea de turbonada se detuvo, hasta desaparecer. Pude plasmar por primera vez una descarga en la cámara fotográfica, una ilusión hecha realidad. Fueron momentos muy placenteros e inolvidables.